Si no creo en Dios, ¿por qué este blog es para Él?
Hace hoy exactamente una semana me preguntaba dónde estaba Dios. Sin mayores motivos que otras veces. Esas crisis que uno tiene. Crisis de soledad. Y estás solo y te surge un problema de salud y crees que no tienes a nadie, y te acuerdas de aquel amigo... cómo se llamaba... ¿Dios?
Y, claro, Dios no está para socorrerte, para curarte, para acompañarte.
Te encuentras desamparado y piensas que quizás no hiciste bien traicionándolo.
Quizás de lo que no me di cuenta es de que sí estaba a mi lado. En silencio.
Como debe estar Dios. Callado, escuchando, compartiendo. Sufriendo conmigo, disfrutando conmigo. Dejándome libre, porque fue mi decisión. Dejándome libre en mi soledad.
Y Dios, como un amigo, me deja estar. Le molesta mi abandono. Pero no protesta. Acude en mi ayuda, con discreción. Intenta abrirme los ojos: mis problemas de salud no me los resolverá Dios. La salud del cuerpo está en manos de los médicos. La salud del espíritu podré compartirla con Él.
Y mi espíritu tampoco está sano. Ya lo sé. Por eso quiero dedicarle este blog.
Chavely dijo
Dios no está con vos,está en vos.
Sólo espera que lo invoques para acudir a tu llamado.
Prueba y nunca más te sentirás solo.Vale la pena!!!
Un abrazo
13 Noviembre 2005 | 01:48 AM